miércoles, 10 de septiembre de 2014

Las hojas secas

De tu dolor ya no queda nada
y ahora hace tanto
que se perdió
toda tu luz,
todo tu encanto.

Y ahora sueñas con volver,
pero temes saber
que las hojas secas
sólo pueden caer.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Desidia

Y si te digo la verdad, de lo nuestro solo recuerdo el último día, íbamos en tu coche, tu pisabas el acelerador, la carretera era recta,pero yo me agarraba y cerraba los ojos. Nunca me ha gustado la gente que corre con el coche. Quieren poco a su vida. Sonaba Desidia, subiste la canción y me preguntasté "¿te has fijado en esta letra?" asentí callado. Pensé "Joder como no me voy a fijar, Extremoduro es mi grupo preferido". Ese comentario supuso un antes y un después, me di cuenta de que no me conocías aunque me hubieses tenido al lado durante años. O de que me conociste y con el tiempo te resulté un extraño. El caso es el mismo. En el viaje no parabas de hablar, cosas banales, no sabías que decir, pero el silencio te incomodaba. Cuánto necesitabas fumar, lo bien que sonaba la música en tu coche, cuándo sería la próxima vez que nos veríamos. Yo callaba y asentía. Por mucho que hablases, solo escuchaba el ruido del motor, forzándolo a cada metro que avanzábamos. Callado, solo veía tu pie pisar más y más el acelerador y cerraba los ojos con más fuerza. Sabíamos que todo había muerto hacía semanas, pero forzábamos lo inevitable. 
Ahora escucho Desidia y creo que es el único recuerdo que me hace pensar en ti, que sigue vivo. Y sí, es lo que me produce tu imagen, desidia. 

Entre interiores


No sale el sol si no encuentro
esa luz que tú llevas.
Hoy puede ser que llueva
Que no puedo entrar en calor
si te vas y no vienes. 
Hoy puede hasta que nieve.
¿Y yo para qué las quiero,
las cuatro estaciones,
si todo lo que sueño
está entre interiores?
Fui a visitarla por ver
si en el fondo aún me quiere,
dijo:
-¿A qué coño vienes?
-Que vengo a mirarte y callarme
y saber cómo eres.
-Dime ya lo que quieres.
¿Y yo para qué las quiero,
todas las palabras,
si todo lo que sueño
está en las entrañas?
Quiero decirte en silencio que sobran palabras,
que faltan momentos , que no siento nada,
que vengo a buscarte y que nunca te encuentro.
Busco una paz negociada con mis sentimientos
y encuentro un vacío llenito de nada
y empieza otra guerra y a cada momento...
Quiero morir, si no estás,
de una muerte violenta
Creo que hoy habrá tormenta.
Que no encuentro paz
porque hablar a su lado no pude.
Ya se acercan las nubes.
¿Y yo para qué las quiero,
las cuatro estaciones,
si todo lo que sueño
está entre interiores?
¿Y yo para qué las quiero,
todas las palabras,
si todo lo que sueño
está en las entrañas?

jueves, 4 de septiembre de 2014

Libros y sueños


Despierta alterado y entre sudores. La noche ha sido una sucesión de pesadillas que han calado hondo en él. El colchón y la almohada están empapados. La primera pesadilla transcurre en una cama, una amante sin rostro le presiona el torso con las piernas, él desea ver su cara pero ella no le deja. La presión cada vez es mayor y la risa de su amante cada vez más diabólica, sabe que no es una mujer. Si no algo que le oprime y que le deja sin respiración. Lo que había empezado como un juego de cama se convierte en una lucha por sobrevivir, por intentar salir de debajo de las sabanas y descubrir ese rostro horrendo. Se ahoga, llora y por fin despierta. Necesita un cigarro, lo enciende con dedos temblorosos. Vuelve a conciliar el sueño y el inconsciente empieza a volar. Ahora se encuentra en una cárcel, no se acuerda del delito cometido, solo que debe pagar por su error, consigue un permiso por su cumpleaños, hay pocos asistentes a su fiesta, se marchan pronto. Al día siguiente sabe que tiene que volver. No soporta la idea de pasar un segundo enclaustrado. Se desespera y empieza a romper todo lo que encuentra a su paso. Destroza su casa. Cuando comprende que lo mejor es rendirse y aceptar el pago de sus errores. Vuelve a despertar. El sueño sigue presente y cree que mañana debe ingresar en prisión, hasta que su consciente golpea de lleno y ríe nerviosamente.
Mira el cenicero, esta lleno de colillas. No recuerda haber fumado tanto. Enciende un cigarrillo, lo apura nervioso, cuatro caladas. Enciende otro. Sabe que no va a volver a dormir. Prepara café y coge el libro de Burroughs que está leyendo, le da vueltas con una mano, en la otra un café humeante, tiene la sensación de que es el libro el que le hace tener esos extraños sueños. Abre la ventana y lo tira. Sus hojas desafían la caída al vacío. Camina por su casa, buscando que hacer, coge otro libro. Se sienta a leer, sonríe.

domingo, 31 de agosto de 2014

Me he tumbado

Hoy sentía la necesidad de tumbarme, mi cuerpo no aguanta sentado. Mirar al cielo y ver estrellas. Solas, perdidas, en mitad del inmenso vacío, acompañadas de otras que la contaminación lumínica no nos deja ver. No necesito ver el cielo para saber que están ahí, por eso cualquier lugar es bueno para apoyar mi columna en el suelo. Contemplando no existe el dolor.
He vaciado los cajones de mierda, y he tirado todo lo que no quiero en mi día a día. Mi cabeza vuela pero mis pies siguen en el suelo. Cada paso es más importante y difícil que el anterior, por eso me tumbo, descanso y observo.
He descubierto la necesidad del ser humano y la he llenado de flores de papel marchitas.
He llenado rincones de mi cabeza que se encontraban vacíos, y conozco lo inherente/esencial de la vida.
Mis pulmones se deshacen de polvo acumulado durante  mucho tiempo, cada tos y estornudo me libera de palabras y sentimientos que nunca debieron estar allí.
He aprendido. Me he reído. Me he tumbado

sábado, 5 de julio de 2014

Declaración de intenciones

Dolores de espalda, eso siente Atlas con la carga del mundo, no soy Atlas,  yo no soporto el peso del mundo, mis problemas y pensamientos pesan y destrozan mi espalda, quizá mis dolores y errores nunca alcancen la magnitud de los suyos, pero pienso en él y me distrae. Mal de muchos, consuelo de tontos ¿no? Quizá mis actos tampoco se acerquen ni a la mitad de los tuyos, pero en ellos intento conseguir la mayor repercusión posible.
Quizá, tú, no leas esto, da igual, mis pensamientos no cambian, siguen invariables, inamovibles,  fijados en como conseguir despejar 'x' para que te des cuenta que estoy aquí, que quiero más y que lo que quiero  es dejar de actuar como dos que se buscan pero no se encuentran, acabar con los silencios incómodos, reír a carcajadas, que me des la mano y dar la vuelta al mundo, sonreír por todo y por nada, tan solo dar el paso...para coger peces hay que mojarse el culo, y si solo coges un 'resfriao' ya vendrá otra persona a curarte ese 'resfriao', o eso dicen los sabixs del lugar.
Mientras tanto me quedo con el dolor de espalda, recordando a Atlas como un gilipollas, sin saber si continuar con esto, si acaso hubo esto, quizá sea mejor olvidarme de todo, y que se vaya con el humo.

lunes, 30 de junio de 2014

Canciones desgarradoras

Una caja de recuerdos 
Y fiestas de guardar. 
Media vida en cada intento 
Y la otra media en pinzas de metal. 
Ya es un clásico 
Seguir la zanahoria con tu aliento aquí detrás. 

Un desorden milimétrico 
Me acerca hasta el lugar. 
Lleva a cabo mi propósito 
De ser cuchillo y presa a la par. 
No es tan trágico, 
Jugar con la distancia y heredar su soledad. 

Cuarteles de Invierno 
Rompiendo su silencio. 
Muñecas de hielo, 
Testigos de este encierro.
Fue tan largo el duelo que al final 
Casi lo confundo con mi hogar. 

Botiquines para amnésicos, 
Leyendas de ultramar. 
Soldaditos pre-soviéticos, 
Sellé mi Guerra y Paz particular. 
Hay un misterio 
De mapas que no llevan al tesoro 
Ni a epicentros 
A punto de estallar. 
Son las leyes de la física 
Y el tiempo no se pone en mi lugar. 
Ya es un clásico, 
Perdí el salvoconducto y ahora espero al emisario 
... que nunca llegará. 

Cuarteles de Invierno 
Rompiendo su silencio. 
Muñecas de hielo, 
Testigos de este encierro. 
Fue tan largo el duelo que al final 
Casi lo confundo con mi hogar. 

Por mucho que vuelvo 
No encuentro mis recuerdos. 
Los busco, los sueño; 
Lo propio ya es ajeno. 
Cayeron los bordes 
Y el vaso ya está lleno. 
Y ahora sólo intento vaciar 
Sólo necesito despegar. 
Fue tan largo el duelo que al final 
Casi lo confundo con mi hogar.